lunes, 9 de enero de 2017


Salió de casa una tarde, desanimado, abrumado por las deudas y la exigencia de su casero de desalojar su vivienda. Sin saber qué hacer echó a andar. A media noche le entró sueño, vio a otro sintecho dormido en un banco y se puso en el contiguo. Pasados los días, volvió a su casa a recoger alguna cosa y desde entonces vivió en la calle.

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